miércoles, 5 de septiembre de 2012

POEMA No. 60

Bajan el viento y el cielo
montados en los jazmines.
Buscan las llamas perdidas
de los veranos sin flores.

Despiertan aves silvestres
nacidas en otros sitios.
Por el caudal de los ríos
tañe el macizo de verdes lirios.

Rumor de aniversario,
el alma apacible despierta.
Está mirando la vida,
resuenan risas de fiesta.

Hojas traviesas desnudan
aromas de la memoria.
El Sol viste de anillos las piedras
mientras sollozan maternas.

El coral de las horas son ninfas primeras.
Ecos despiertan los sueños sin miedo.
Vienen perdidos, aún siguen dormidos.
Ojos de luna cansada se rinden en la batalla.
Nardos de invierno que lloran al alba
las soledades de las estrellas.

Aves silentes buscan su tiempo,
jaulas de agua que son alimento.
Fragua el rocío los pasos del llano,
y en el páramo eterno (tus ojos)
prontas raíces de olvido.

En las sienes clavadas de sombras
cuántos murmullos retumban.
Necios silencios blasfeman
cuando provocan la duda.

La niña pobre de la artemisa
hoy tiene pechos de seda.

Flechas de luces rondan
el mural de bronce fraguado
en el oscuro yunque de mi pecho.
Ellas quieren llevarse hacia el cielo
los sonidos broncos de mi silencio.

Autor: Benjamín Torres Uballe; prohibida la reproducción total o parcial a través de cualquier medio con fines de lucro sin la autorización por escrito del autor.

miércoles, 8 de agosto de 2012

ÁNGEL

Deja tus manos de cedro añorando mis pasos,

eres la novia dormida mirando los años.

Siente mi fuerza del barro forjada en tu encanto,

toma fecunda la lluvia llorada en tus brazos.

Guarda del viento solemne su canto pausado,

escucha serena el pálpito eterno del fuego callado.

Subyuga, cautiva, sí, al dominante verso del cielo,

vence la estéril malicia del mundo en tu agraciado manto.

Anda ya, camina grácil, como vid desnuda en la profunda tierra,

anuda el silencio púrpura en la cadencia nueva de tan limpias horas.

Vuela libre, hermosa, en la mañana, regala tu desnudez a mi rocío sediento,

murmura con tus albos pétalos la suave embriaguez nacida en el encanto.

Cincela a modo lento exquisitas flores blancas en tu valle, en tu aposento. 

Escribe, sin pensarlo, las matutinas sílabas de tu nombre.

Rinde culto a las extrañas horas de la vida, del Sol, del hombre,

monta tu sonrisa en el vaivén de los deseados minutos cada instante.

Guárdate festiva como una oda íntima en los sueños de mi muerte,

deja el cielo abierto allá, en las noches, y dime sólo adiós, dejándome mirarte.



Autor: Benjamín Torres Uballe; prohibida la reproducción total o parcial a través de cualquier medio con fines de lucro sin la autorización por escrito del autor.

miércoles, 11 de julio de 2012

SANTUARIO

Nunca le pareció la vida tan hermosa ni tan remota la maldad.
Oscar Wilde.
El crimen de lord Arthur Savile
Capítulo III, página 25.




Me quedo solo, igual que hiedra perdida en el traspatio.
El ruido se ha marchado al miserable infierno.
Cuánto disfruto obscenamente del silencio.
Acaricio entonces la vida amplia… de los geranios. /


En la suntuosidad de las calladas horas,
mis manos inquietas ya reposan, en la nada.
Los rostros flotan sin remedio, en el recuerdo.
Viajan desbordados mis ojos al pasado. /


Relumbra el alma en libertad.
Los colibríes visten perfumados.
El mundo se contiene; curioso mira sonriente
la inminencia del verano.
La rosa dormita abrazada con la tarde púrpura de mayo. /


Suspira el viento en la avistada senda cierta
de los años ya marcados.
Muere abandonada en mis brazos la monótona sequedad de la zozobra,
y bebo yo, en lentos sorbos, cada día, cada letra, cada hora. /


Autor: Benjamín Torres Uballe; prohibida la reproducción total o parcial a través de cualquier medio con fines de lucro sin la autorización por escrito del autor.

viernes, 6 de julio de 2012

Revista cultural digital el Búho.

Queridos amigos y lectores:

Tengo el enorme gusto de comunicarles que, a partir de este día 6 de julio 2012, y durante todo el mes, podrán leer cuatro de mis poemas en la prestigiada revista cultural "el Búho", dirigida magistralmente por el talentoso escritor René Avilés Fabila.

La liga para acceder es la siguiente: www.revistaelbuho.com

Saludos afectuosos.

Benjamín Torres Uballe

viernes, 29 de junio de 2012

PERFUME

Bebo lentamente el manantial
del travieso perfume de tu ondulado cuerpo.
Vivo trepidante en la espiral finita,
donde se junta el cielo, despacio, en el rejuego.


La noche se mueve a tiempo,
en el complejo eterno de tus ojos de piedra, de jade.
Henchidas de silencio estremecen, como delicado viento,
las pasiones fascinantes, los anhelos vigilantes.


Aves circundantes se agolpan impacientes,
en tu sexo.
Guardan agitadas aromas virginales, como fuego.
Y yo, te beso, te deseo, permanezco.


Largas y espesas, igual que púber arboledas,
tus piernas nacaradas me abrazan, me arrebatan.


Llueves en mí,
tu rumoroso caudal me extravía,
me estremece, me enloquece.


Claridad tanta en nuestros mundos
que tiritan los minutos,
cuando la marcha obscura
es vencida por la arrebolada luz
de tus senos que perduran.


Olas del silencio están aquí, mirando,
al igual que el Sol
la cordillera sinuosa de tu cuerpo,
y yo deambulo extraviado,
viviendo sólo para amarte.


Autor: Benjamín Torres Uballe; prohibida la reproducción total o parcial a través de cualquier medio con fines de lucro sin la autorización por escrito del autor.

miércoles, 27 de junio de 2012

EN EL SILENCIO

Génesis de vida es el sonido férreo en tu silencio,
en tan delicados ojos bonitos donde te sigo viendo.

Melodía jubilosa, con voces de niña, tu corazón palpita,
apretujado, callado, en mis ansias que dominas.

Pareces una parvada de tulipanes blancos
en los sosegados y perezosos andares del alba.
Tu belleza inocultable, reina acrisolada,
se guarda a tiempo, con mis manos.

Cantas como ave ligera que, en la callada seda del regocijo, vibra,
que escondida en una concha sublime del mar recela.
Desbordantes las virtudes, con ellas juegas, señoreas, liberas;
tus lágrimas sucumben para siempre, en la noche, con la bruma.


Eres inmaculada libertad, al parpadear la sangre;
juegas feroces los instantes, en los amores nuevos de mañana y tarde.
Desatas firme los albos hilos de la tierra entonces,
y tu presencia yace aquí, en el silente espacio de mi alma joven.




Autor: Benjamín Torres Uballe; prohibida la reproducción total o parcial a través de cualquier medio con fines de lucro sin la autorización por escrito del autor.



martes, 29 de mayo de 2012

RENÉ AVILÉS FABILA, EL CABALLERO

Hace algunas semanas mi editora, quien también desempeña el estoico papel de soportarme en su vida afectiva, me avisó que estaba gestionando una cita para comer con René Avilés Fabila; el propósito principal era conocer su opinión acerca de los dos libros de poesía y cuento que publiqué en 2011 y 2012.
La cita se formalizó para el 28 mayo a las dos de la tarde en el restaurant El Cardenal, en el impresionante Centro Histórico de la ciudad de México.

Llegamos puntuales, ya estaba ahí; a distancia lo observé cuidadosamente: impecablemente vestido, lucía muy elegante en ese traje azul marino. Nos saludamos cordialmente y la charla inició de inmediato. Es un conversador excepcional, de humor espléndido, agudo, y memoria envidiable.

Nos contó anécdotas memorables, de su trascendente paso por Excélsior en los años dorados del periódico, cuando dirigió “el Búho”, la espléndida sección cultural del diario, que jamás fue la misma después que René renunció en un acto de congruencia y dignidad, ante la ominosa censura que le pretendieron imponer.

Este distinguido universitario, egresado de ciencias políticas de la UNAM, nos comentó cómo en años posteriores recibió clases, entre otros, de escritores de la talla de Juan Rulfo, cuando Rulfo era ya un “monstruo” de la literatura, y también Juan José Arreola lo contó entre sus discípulos.

En tanto disfrutábamos de la comida, venían raudos temas interesantísimos, como el de la ruptura entre Octavio Paz y Carlos Fuentes, la opinión sobre Carlos Monsiváis, Elena Poniatowska, Juan José Arreola, José Agustín, Vargas Llosa, Borges y García Márquez.

La charla transcurría placentera con este prolífico escritor, hoy sin duda referente obligado en el mundo cultural, no sólo de la capital, sino en el país entero. Inteligentemente también comentó de política, del momento actual que vive la nación en el tema electoral y social.

Es efusivo cuando se refiere a la ciudad y en particular al Centro Histórico, donde prácticamente transcurrió su infancia y juventud con la influencia de sus padres, de quienes se refiere con amor y generosidad, tal y como corresponde a su buena cuna.

Tuvo la delicadeza de comentar mis libros, y lo hizo como lo hacen los grandes: con generosidad, cuidado, pero con firmeza. Trató bien las dos ediciones, particularmente la segunda, y me sugirió algunas lecturas.

Generaciones de afortunados alumnos han pasado por las aulas con René, quien actualmente es profesor emérito de la UAM, y columnista en los diarios Excélsior y la Crónica. Y si lo anterior fuera poco, me enteré que es fundador del Museo del Escritor, donde hay originales de libros y fotos dedicados a él por “estrellas” de la literatura.

Hoy hice realidad un sueño: conocer al maestro, a ese maestro que ha dictado conferencias en París, Estados Unidos, y a quien hace años tantas veces leí en “el Búho”, pero al que nunca me atreví a enviarle lo que yo escribía en aquel entonces.

Terminamos de comer y mi "editora" nos tomó varias fotos. Definitivamente mi impresión acerca de René es la de un hombre muy inteligente, como pocos, charlista excepcional, de tremenda cultura, ¡simplemente un señorón!

Gracias, René, por tu tiempo y compartir con un modesto escritor tu talento y cultura.

Benjamín