"Señores pasajeros buenas noches; desde la cabina de mando les habla el capitán Ramírez León, para informarles que somos número uno en el turno para despegar, lo cual realizaremos en aproximadamente 8 minutos, después de que aterricen las dos aeronaves de pasajeros que pueden observar claramente por el lado izquierdo de nuestra posición, el tiempo en ruta es bueno, gracias por su preferencia y que disfruten el vuelo".
Me encomendé al todopoderoso y cerré los ojos para intentar dormir un poco, no pude, por mi mente aún las lagrimas de mi hija cuando nos despedimos en el aeropuerto -quédate papá te vas el domingo- bonita, ya no puedo cambiar el vuelo, no hay espacio en el siguiente. Caray eso me partió el alma.
Habíamos acordado mi visita para dos semanas más, sin embargo mi deseo de verla venció mi prudencia financiera, y decidí viajar la noche del miércoles en autobús; las once horas transcurrieron sin novedad, acordamos vernos en la cafetería donde siempre, en pleno centro.
El metro me va que ni mandado a hacer, llego en 20 minutos; ella demora y mi ansia se nota cada vez más en las continuas miradas a la puerta de acceso, después de 40 minutos, aparece radiante, hermosa, en plena juventud, sus 20 años son un regalo de Dios, me paro para recibirla y nos abrazamos con un amor grande grande que no necesita explicarse.
Desayunamos riquísimo, y mucha charla necesaria, me platica de tantos temas; pasa el tiempo volando, ya es el mediodía, nos vamos para registrarme en el hotel, ahí continuamos nuestra charla, y desde la ventana tenemos una extraordinaria vista, el cerro de la silla, precioso.
A las tres de la tarde vamos a comer al "Timón", me agrada mucho, yo le hago los honores a un "coctel grande" de camarones, y una cerveza "indio", más charla y nos vamos, porque ella va a la Universidad, debe presentar un examen; la acompaño para abordar un taxi.
Aprovecho esas horas libres para ducharme y afeitarme, el resto de la tarde miro televisión, que casi no se me da. A las 9 de la noche me envía un MSN, dice que ya viene, llega muy rápido, le pregunto que quiere hacer, y nos vamos a comer tacos allá por Madero y Félix U Gómez; resultaron muy buenos, aunque algo caros, bueno como todo en general en esta ciudad.
De regreso al hotel me dice que si le invito una piña colada, y qué bien porque yo deseo una cuba libre, la tomamos en el cuarto, mientras flojeamos y vemos la tele, a las doce pasa la mamá por ella.
Viernes, duermo a pierna suelta, una llamada en el móvil me despierta, pero me sirve para despabilarme y entrar a la ducha, luego estar listo en cuanto ella llegue.
¡Qué linda hija, en verdad soy muy afortunado!, muchas miradas en el trayecto hacia la macro plaza, en este caso, no me atacan los celos, por el contrario me siento como pavo real; en la macro, nos tomamos fotos, y después caminamos hacia el poniente para ir a comer a un lugar llamado "la puntada", que según dice mi hija se come muy bien, y es cierto, aunque el servicio es un tanto lento. Platicamos muchísimo, estamos muy contentos en el lugar con aire acondicionado, afuera el sol y calor es tremendo casi 40; después de 4 horas de charla nos vamos del lugar, nos dirigimos a tomarnos un helado, yo de chocolate, ella de oreo y chocolate, nos sentamos en una banca bajo una providencial sombra y la plática se eterniza; le digo que debo irme al aeropuerto en una hora más, pero me replica, te tengo una sorpresita, te vamos a llevar mi mamá y yo, me sorprende, sin embargo me alegra, estaré mas tiempo con ella.
Pasa la mamá por nosotros, vamos platicando todos y escuchando música durante los 40 kilómetros al aeropuerto, no hay demasiado tráfico vehicular, llegamos sin inconvenientes en 50 minutos.
En tanto documento les digo se tomen una soda, pero no se les apetece, aparecen en el rostro de mi princesa los primeros signos de tristeza, caminamos por los pasillos del aeropuerto, con el propósito de decirle cuànto la amo, que siempre está en mi mente, pero sobre todo en mi corazón, la abrazo, y me dice "no te vayas papá, quédate hasta el domingo" y sus lagrimas muerden mi alma.
Una hora y media después, aterrizamos en el aeropuerto de la Ciudad de México, mi hogar, mis afectos; ahí por cierto, las flores son un paliativo para la tristeza...en cualquier època de la vida, y no importa la procedencia del vuelo o del alma...
Autor: Benjamìn Torres Uballe, prohibida la reproducciòn total o parcial, a travès de cualquier medio, con fines de lucro sin la autorizaciòn por escrito del autor.
Benjamín Torres Uballe. Ciudad de México. Escritor de poesía y cuento. Ha publicado dos poemarios. Es colaborador de la revista cultural "El Búho" www.revistaelbuho.com. También es articulista del portal de noticias www.ferriz.com.mx. Bienvenidos.
viernes, 20 de mayo de 2011
SEPTIMO DIA
Hoy es sèptimo dìa
y contigo quisiera correr,
por senderos de ilusiones
para màs nunca volver.
Hoy es sèptimo dìa
y te extraño apenas de ayer,
sin obligadas razones
sè, que te quiero querer.
Tù mi màgico dìa,
en el amor vivirè
con la magia que hicimos nuestra
en la distancia estarè.
Mùsica, flores, el viento,
todo me lleva hasta tì,
aùn cuando el tiempo termine,
sè que estaràs màs en mì.
Derechos de autor: Benjamìn Torres Uballe; prohibida la reproducciòn parcial o total por cualquier medio con fines de lucro, sin la autorizaciòn por escrito del autor.
y contigo quisiera correr,
por senderos de ilusiones
para màs nunca volver.
Hoy es sèptimo dìa
y te extraño apenas de ayer,
sin obligadas razones
sè, que te quiero querer.
Tù mi màgico dìa,
en el amor vivirè
con la magia que hicimos nuestra
en la distancia estarè.
Mùsica, flores, el viento,
todo me lleva hasta tì,
aùn cuando el tiempo termine,
sè que estaràs màs en mì.
Derechos de autor: Benjamìn Torres Uballe; prohibida la reproducciòn parcial o total por cualquier medio con fines de lucro, sin la autorizaciòn por escrito del autor.
COMETA
Llegaste así,
al mediodía, sin previo aviso,
como todo lo bueno que nos regala Dios;
estabas inmersa en sueño,
en ese sueño infantil etéreo
que los viejos no debimos perder. /
Desde siempre, bromista irredenta,
acaso también libre
en espíritu y coraje,
tal cometa que danza
auténtico, explosivo, sin límites,
por los mares. /
Entonces, recuerdo; besé al amor
que floreció en tu nariz diminuta,
Y la primavera serena
se postró a tu belleza
de inmaculada pureza. /
Llevas en cotidiano ritual
el tesoro del sol,
y lo colocas en tus mejillas,
morenitas , suaves,
benditas,
bellas como tu voz. /
Al amanecer,
eres torbellino
y te faltan horas por jugar
en el reino tuyo,
de tus juguetes,
granero monumental. /
Las paredes de tu capullo,
obras maestras,
son todo esplendor,
ningún genio, nunca,
intentaría la razón. /
Hoy das reposo cinco séptimos
a las cuatro estaciones matutinas
mientras descubres vocales
que te han de esperar;
¡Y luego lo más hermoso!
tu ángel declara fiesta en el universo,
has mostrado tus parpados
mientras duermes,
y nuevamente tu corte omnipresente
rinde homenaje a la perfección del
Todopoderoso.
Mi amadìsima Pao; esto es lo que siento por ti, te amo bonita.
Autor: Benjamìn Torres Uballe; prohibida la reproducciòn total o parcial a travès de cualquier medio, con fines de lucro, sin la autorizaciòn por escrito del autor.
al mediodía, sin previo aviso,
como todo lo bueno que nos regala Dios;
estabas inmersa en sueño,
en ese sueño infantil etéreo
que los viejos no debimos perder. /
Desde siempre, bromista irredenta,
acaso también libre
en espíritu y coraje,
tal cometa que danza
auténtico, explosivo, sin límites,
por los mares. /
Entonces, recuerdo; besé al amor
que floreció en tu nariz diminuta,
Y la primavera serena
se postró a tu belleza
de inmaculada pureza. /
Llevas en cotidiano ritual
el tesoro del sol,
y lo colocas en tus mejillas,
morenitas , suaves,
benditas,
bellas como tu voz. /
Al amanecer,
eres torbellino
y te faltan horas por jugar
en el reino tuyo,
de tus juguetes,
granero monumental. /
Las paredes de tu capullo,
obras maestras,
son todo esplendor,
ningún genio, nunca,
intentaría la razón. /
Hoy das reposo cinco séptimos
a las cuatro estaciones matutinas
mientras descubres vocales
que te han de esperar;
¡Y luego lo más hermoso!
tu ángel declara fiesta en el universo,
has mostrado tus parpados
mientras duermes,
y nuevamente tu corte omnipresente
rinde homenaje a la perfección del
Todopoderoso.
Mi amadìsima Pao; esto es lo que siento por ti, te amo bonita.
Autor: Benjamìn Torres Uballe; prohibida la reproducciòn total o parcial a travès de cualquier medio, con fines de lucro, sin la autorizaciòn por escrito del autor.
jueves, 19 de mayo de 2011
MI TIERRA
Nací ayer, en un capullo
de agua y vida multicolores,
que bañan esta tierra bendita,
de hombres buenos, amigos,
guerreros, trabajadores. /
Loas a esta tierra generosa, pródiga
en talentos inmensos, en pieles morenas
llenas de soles por cielos diversos. /
Cantos bellos de gorriones
a mis hermanos magnánimos,
en ellos dejo ofrendas, huella y vida,
cada mañana que inmolan su esfuerzo. /
Viva mi tierra hermosa, grandiosa,
mi tierra soñadora, fértil,
madre amorosa de hijos supremos,
de cantos risueños, de impulsos serenos. /
¡Qué orgullo mi tierra!
de brazos enteros, de espléndidas tardes
bellas, hermosas; tanto como sus mujeres,
nobles, grandiosas, inmaculadas, afables . /
¡Bravo! Sí, a tus hombres y mujeres, tierra mía,
de almas limpias, de rostros amigos,
de corazón sentido,
hermanadas con la vida. /
¡Ah!, tierra noble, mosaico de tradiciones,
grande qué eres, más sutil que viles los rencores,
vives tú, vives en mí, vivo en ti,
México de mis amores. /
Honor a esta tierra soñada
bendita en suelos, ríos y mares,
amor a mi tierra digna, férrea,
tenaz en hombres e ilusiones. /
Indómita es mi tierra con su gente
grande, amable, de hierro sus corazones
incansables, de pasión y de labores.
¡Viva, sí, mi tierra, ocasión de mis amores!
Autor: Benjamìn Torres Uballe; prohibida la reproducciòn total o parcial a travès de cualquier medio con fines de lucro, sin la autorizaciòn por escrito del autor.
de agua y vida multicolores,
que bañan esta tierra bendita,
de hombres buenos, amigos,
guerreros, trabajadores. /
Loas a esta tierra generosa, pródiga
en talentos inmensos, en pieles morenas
llenas de soles por cielos diversos. /
Cantos bellos de gorriones
a mis hermanos magnánimos,
en ellos dejo ofrendas, huella y vida,
cada mañana que inmolan su esfuerzo. /
Viva mi tierra hermosa, grandiosa,
mi tierra soñadora, fértil,
madre amorosa de hijos supremos,
de cantos risueños, de impulsos serenos. /
¡Qué orgullo mi tierra!
de brazos enteros, de espléndidas tardes
bellas, hermosas; tanto como sus mujeres,
nobles, grandiosas, inmaculadas, afables . /
¡Bravo! Sí, a tus hombres y mujeres, tierra mía,
de almas limpias, de rostros amigos,
de corazón sentido,
hermanadas con la vida. /
¡Ah!, tierra noble, mosaico de tradiciones,
grande qué eres, más sutil que viles los rencores,
vives tú, vives en mí, vivo en ti,
México de mis amores. /
Honor a esta tierra soñada
bendita en suelos, ríos y mares,
amor a mi tierra digna, férrea,
tenaz en hombres e ilusiones. /
Indómita es mi tierra con su gente
grande, amable, de hierro sus corazones
incansables, de pasión y de labores.
¡Viva, sí, mi tierra, ocasión de mis amores!
Autor: Benjamìn Torres Uballe; prohibida la reproducciòn total o parcial a travès de cualquier medio con fines de lucro, sin la autorizaciòn por escrito del autor.
miércoles, 18 de mayo de 2011
TIEMPO
Viaja el amor, aquí, allá,
sin fin, sin ti, sin mí,
en la geométrica ambigüedad
de nuestras dudas, y esperas./
Tocas el fondo de nuestras almas ansiosas,
amadas, y dudamos, sí, en el volver aquí,
siempre es así, siempre es que dudamos,
sobran palabras, ociosas, ¡estorban!/
Paran las vidas, la tuya, la mía,
y jugamos al no me importa, al no lo intento,
y miento, simplemente miento, pues quiero besarte,
amarte, abrazarte, cuidarte, llevarte; igual que el primer momento./
Niña, mi niña de amor y de luna, de orgullosa piel como de rosa,
redimamos la espera, el amor, los minutos que atormentan,
donde estamos hoy, es prisa de verano, sé qué sientes tú,
a mí, el tiempo me resulta vano...
Autor: Benjamín Torres Uballe; prohibida la reproducción total o parcial a través de cualquier medio, con fines de lucro, sin la autorización por escrito del autor.
sin fin, sin ti, sin mí,
en la geométrica ambigüedad
de nuestras dudas, y esperas./
Tocas el fondo de nuestras almas ansiosas,
amadas, y dudamos, sí, en el volver aquí,
siempre es así, siempre es que dudamos,
sobran palabras, ociosas, ¡estorban!/
Paran las vidas, la tuya, la mía,
y jugamos al no me importa, al no lo intento,
y miento, simplemente miento, pues quiero besarte,
amarte, abrazarte, cuidarte, llevarte; igual que el primer momento./
Niña, mi niña de amor y de luna, de orgullosa piel como de rosa,
redimamos la espera, el amor, los minutos que atormentan,
donde estamos hoy, es prisa de verano, sé qué sientes tú,
a mí, el tiempo me resulta vano...
Autor: Benjamín Torres Uballe; prohibida la reproducción total o parcial a través de cualquier medio, con fines de lucro, sin la autorización por escrito del autor.
SOY
Soy, amor y vida
desconsuelo y esperanza,
triste sombra, fulgor, y no promesa. /
Pasión, tristeza, ojos míos,
porque soy atemporal, aquí,
penumbra pronta que se marcha. /
Soy también camino en mis ideales
silencio pronto en tus rencores,
olas que se llevan de una vez
tu recuerdo y mi añoranza. /
Soy dolor que duele a nada,
palabras mudas que te matan,
ironía mordaz en tus cautivas horas,
hojarasca soy, jamàs substancia. /
Tú penumbra, en tanto, yo sonata,
flores prontas en tu casa,
miedos todos, que te alcanzan. /
Nada es todo, fluye lejos el silencio,
anacrónico momento,
letras sueltas que perecen
se convierten en lamento. /
Soy quimeras y fracasos,
ilusiones de otros brazos,
la soberbia en tus ojazos
horizonte en el ocaso. /
Autor: Benjamìn Torres Uballe; prohibida la reproducciòn total o parcial a travès de cualquier medio con fines de lucro, sin la autorizaciòn por escrito del autor.
desconsuelo y esperanza,
triste sombra, fulgor, y no promesa. /
Pasión, tristeza, ojos míos,
porque soy atemporal, aquí,
penumbra pronta que se marcha. /
Soy también camino en mis ideales
silencio pronto en tus rencores,
olas que se llevan de una vez
tu recuerdo y mi añoranza. /
Soy dolor que duele a nada,
palabras mudas que te matan,
ironía mordaz en tus cautivas horas,
hojarasca soy, jamàs substancia. /
Tú penumbra, en tanto, yo sonata,
flores prontas en tu casa,
miedos todos, que te alcanzan. /
Nada es todo, fluye lejos el silencio,
anacrónico momento,
letras sueltas que perecen
se convierten en lamento. /
Soy quimeras y fracasos,
ilusiones de otros brazos,
la soberbia en tus ojazos
horizonte en el ocaso. /
Autor: Benjamìn Torres Uballe; prohibida la reproducciòn total o parcial a travès de cualquier medio con fines de lucro, sin la autorizaciòn por escrito del autor.
LA CULPA ES DE DIOS
Cuento.
Sí, la culpa definitivamente la tiene Dios; cada primavera es exactamente lo mismo, vivo en un gravísimo dilema acerca de mi statu quo, y la terrible batalla que libran mis sólidos principios morales y las obscuras, y aún más determinantes fuerzas del mal con que me empacaron cuando vine a este mundo, ¿cómo a qué me refiero? , pero si está clarísimo.
Las veo más felices, radiantes, hermosas, voluptuosas, exuberantes, con su capacidad de libido al límite; ellas lo saben, y además saben también que yo lo sé, luego entonces, se dejan mirar, admirar, desear, amar; con ese rubor en sus mejillas de tal coquetería que no hay defensa alguna contra esa arma letal , ¿cómo a quiènes describo? ¡Carajo! Pues a quiénes va a ser; a las MUJERES, A LAS MUJERES SEÑOR.
Caminan obscenamente delicadas, superlativamente esplendorosas, con esos vestidos ligeros, cortos, de lino o algodón, en los que afortunadamente puede uno admirar esas piernas de concurso, torneadas, firmes, bronceadas con el sol de Abril. Otras, las más, con esos jeans pegados como segunda piel, y que idiotizan festivamente la comuna de mis inquietas hormonas.
Literalmente me encantan, cuando las veo caminando por la Av. Madero en ramillete multicolor, de todas edades; rubias, morenas, altas, bajitas, mexicanas, extranjeras; pero mi razón deja de funcionar si una españolita muy seria con ojos color miel, llamada Begonia me pregunta cómo llegar al Zócalo, o una "gabacha" en un shorcito de mezclilla, y con tremendas piernas, me dice ¿may you help me?, soy anti yanqui a ultranza, no imbécil, así que me olvido de ello, y claro que no sólo la ayudo, sino la llevo hasta el templo mayor, y ahí, si me lo pide ¡hasta me caso con ella!
Verlas con sus lentes de sol, de plano es espectáculo aparte, es una pasarela que subyuga, y que no se ve en París, Milán o Londres, aquí es espectáculo generosamente gratis, lucen todas las marcas inimaginadas: Prada, Dolce&Gabbana, Armani, Cartier, Ray-Ban, Chanel, Dior, Serengeti; en eso me deleito hasta el éxtasis, y es que digo verdad plena, todas son pecadoramente bellas.
Y qué decir de las mujeres excelsas de mis afectos; la que está físicamente a mil Kms. de distancia, simplemente embellece a cada instante de la primavera, y no me canso de admirarla y amarla hasta la idiotez total, ella es punto y aparte; mi ex, hace tiempo que me tiene absorbido el seso por completo con su despampanante belleza, amor, talento, y ultimamente con sus muy intensas "fajadas"; ¡ah! y de la que hace tiempo me hechiza con sus ojazos negros, hoyuelos en las mejillas y 1.68 de altura.
¿Sí o no tiene la culpa Dios de todos mis desvaríos primaverales? ¿De todas mis demencias entre el 21 de marzo y el 20 de Junio? ¿De mi estado de éxtasis y anencefalia temporal? , claro que sí, y basta una sola razón para culparlo...¿Para què las hizo tan bellas y les regaló además la primavera?
Autor: Benjamìn Torres Uballe; prohibida la reproducciòn total o parcial a travès de cualquier medio, con fines de lucro, sin la autorizaciòn por escrito del autor.
Sí, la culpa definitivamente la tiene Dios; cada primavera es exactamente lo mismo, vivo en un gravísimo dilema acerca de mi statu quo, y la terrible batalla que libran mis sólidos principios morales y las obscuras, y aún más determinantes fuerzas del mal con que me empacaron cuando vine a este mundo, ¿cómo a qué me refiero? , pero si está clarísimo.
Las veo más felices, radiantes, hermosas, voluptuosas, exuberantes, con su capacidad de libido al límite; ellas lo saben, y además saben también que yo lo sé, luego entonces, se dejan mirar, admirar, desear, amar; con ese rubor en sus mejillas de tal coquetería que no hay defensa alguna contra esa arma letal , ¿cómo a quiènes describo? ¡Carajo! Pues a quiénes va a ser; a las MUJERES, A LAS MUJERES SEÑOR.
Caminan obscenamente delicadas, superlativamente esplendorosas, con esos vestidos ligeros, cortos, de lino o algodón, en los que afortunadamente puede uno admirar esas piernas de concurso, torneadas, firmes, bronceadas con el sol de Abril. Otras, las más, con esos jeans pegados como segunda piel, y que idiotizan festivamente la comuna de mis inquietas hormonas.
Literalmente me encantan, cuando las veo caminando por la Av. Madero en ramillete multicolor, de todas edades; rubias, morenas, altas, bajitas, mexicanas, extranjeras; pero mi razón deja de funcionar si una españolita muy seria con ojos color miel, llamada Begonia me pregunta cómo llegar al Zócalo, o una "gabacha" en un shorcito de mezclilla, y con tremendas piernas, me dice ¿may you help me?, soy anti yanqui a ultranza, no imbécil, así que me olvido de ello, y claro que no sólo la ayudo, sino la llevo hasta el templo mayor, y ahí, si me lo pide ¡hasta me caso con ella!
Verlas con sus lentes de sol, de plano es espectáculo aparte, es una pasarela que subyuga, y que no se ve en París, Milán o Londres, aquí es espectáculo generosamente gratis, lucen todas las marcas inimaginadas: Prada, Dolce&Gabbana, Armani, Cartier, Ray-Ban, Chanel, Dior, Serengeti; en eso me deleito hasta el éxtasis, y es que digo verdad plena, todas son pecadoramente bellas.
Y qué decir de las mujeres excelsas de mis afectos; la que está físicamente a mil Kms. de distancia, simplemente embellece a cada instante de la primavera, y no me canso de admirarla y amarla hasta la idiotez total, ella es punto y aparte; mi ex, hace tiempo que me tiene absorbido el seso por completo con su despampanante belleza, amor, talento, y ultimamente con sus muy intensas "fajadas"; ¡ah! y de la que hace tiempo me hechiza con sus ojazos negros, hoyuelos en las mejillas y 1.68 de altura.
¿Sí o no tiene la culpa Dios de todos mis desvaríos primaverales? ¿De todas mis demencias entre el 21 de marzo y el 20 de Junio? ¿De mi estado de éxtasis y anencefalia temporal? , claro que sí, y basta una sola razón para culparlo...¿Para què las hizo tan bellas y les regaló además la primavera?
Autor: Benjamìn Torres Uballe; prohibida la reproducciòn total o parcial a travès de cualquier medio, con fines de lucro, sin la autorizaciòn por escrito del autor.
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