viernes, 20 de mayo de 2011

SEPTIMO DIA

Hoy es sèptimo dìa
y contigo quisiera correr,
por senderos de ilusiones
para màs nunca volver.

Hoy es sèptimo dìa
y te extraño apenas de ayer,
sin obligadas razones
sè, que te quiero querer.

Tù mi màgico dìa,
en el amor vivirè
con la magia que hicimos nuestra
en la distancia estarè.

Mùsica, flores, el viento,
todo me lleva hasta tì,
aùn cuando el tiempo termine,
sè que estaràs màs en mì.

Derechos de autor: Benjamìn Torres Uballe; prohibida la reproducciòn parcial o total por cualquier medio con fines de lucro, sin la autorizaciòn por escrito del autor.

COMETA

Llegaste así,
al mediodía, sin previo aviso,
como todo lo bueno que nos regala Dios;
estabas inmersa en sueño,
en ese sueño infantil etéreo
que los viejos no debimos perder. /
Desde siempre, bromista irredenta,
acaso también libre
en espíritu y coraje,
tal cometa que danza
auténtico, explosivo, sin límites,
por los mares. /
Entonces, recuerdo; besé al amor
que floreció en tu nariz diminuta,
Y la primavera serena
se postró a tu belleza
de inmaculada pureza. /
Llevas en cotidiano ritual
el tesoro del sol,
y lo colocas en tus mejillas,
morenitas , suaves,
benditas,
bellas como tu voz. /
Al amanecer,
eres torbellino
y te faltan horas por jugar
en el reino tuyo,
de tus juguetes,
granero monumental. /
Las paredes de tu capullo,
obras maestras,
son todo esplendor,
ningún genio, nunca,
intentaría la razón. /
Hoy das reposo cinco séptimos
a las cuatro estaciones matutinas
mientras descubres vocales
que te han de esperar;
¡Y luego lo más hermoso!
tu ángel declara fiesta en el universo,
has mostrado tus parpados
mientras duermes,
y nuevamente tu corte omnipresente
rinde homenaje a la perfección del
Todopoderoso.


Mi amadìsima Pao; esto es lo que siento por ti, te amo bonita.

Autor: Benjamìn Torres Uballe; prohibida la reproducciòn total o parcial a travès de cualquier medio, con fines de lucro, sin la autorizaciòn por escrito del autor.

jueves, 19 de mayo de 2011

MI TIERRA

Nací ayer, en un capullo
de agua y vida multicolores,
que bañan esta tierra bendita,
de hombres buenos, amigos,
guerreros, trabajadores. /
Loas a esta tierra generosa, pródiga
en talentos inmensos, en pieles morenas
llenas de soles por cielos diversos. /
Cantos bellos de gorriones
a mis hermanos magnánimos,
en ellos dejo ofrendas, huella y vida,
cada mañana que inmolan su esfuerzo. /
Viva mi tierra hermosa, grandiosa,
mi tierra soñadora, fértil,
madre amorosa de hijos supremos,
de cantos risueños, de impulsos serenos. /
¡Qué orgullo mi tierra!
de brazos enteros, de espléndidas tardes
bellas, hermosas; tanto como sus mujeres,
nobles, grandiosas, inmaculadas, afables . /
¡Bravo! Sí, a tus hombres y mujeres, tierra mía,
de almas limpias, de rostros amigos,
de corazón sentido,
hermanadas con la vida. /
¡Ah!, tierra noble, mosaico de tradiciones,
grande qué eres, más sutil que viles los rencores,
vives tú, vives en mí, vivo en ti,
México de mis amores. /
Honor a esta tierra soñada
bendita en suelos, ríos y mares,
amor a mi tierra digna, férrea,
tenaz en hombres e ilusiones. /
Indómita es mi tierra con su gente
grande, amable, de hierro sus corazones
incansables, de pasión y de labores.
¡Viva, sí, mi tierra, ocasión de mis amores!


Autor: Benjamìn Torres Uballe; prohibida la reproducciòn total o parcial a travès de cualquier medio con fines de lucro, sin la autorizaciòn por escrito del autor.

miércoles, 18 de mayo de 2011

TIEMPO

Viaja el amor, aquí, allá,

sin fin, sin ti, sin mí,

en la geométrica ambigüedad

de nuestras dudas, y esperas./

Tocas el fondo de nuestras almas ansiosas,

amadas, y dudamos, sí, en el volver aquí,

siempre es así, siempre es que dudamos,

sobran palabras, ociosas, ¡estorban!/

Paran las vidas, la tuya, la mía,

y jugamos al no me importa, al no lo intento,

y miento, simplemente miento, pues quiero besarte,

amarte, abrazarte, cuidarte, llevarte; igual que el primer momento./

Niña, mi niña de amor y de luna, de orgullosa piel como de rosa,

redimamos la espera, el amor, los minutos que atormentan,

donde estamos hoy, es prisa de verano, sé qué sientes tú,

a mí, el tiempo me resulta vano...


Autor: Benjamín Torres Uballe; prohibida la reproducción total o parcial a través de cualquier medio, con fines de lucro, sin la autorización por escrito del autor.

SOY

Soy, amor y vida
desconsuelo y esperanza,
triste sombra, fulgor, y no promesa. /
Pasión, tristeza, ojos míos,
porque soy atemporal, aquí,
penumbra pronta que se marcha. /
Soy también camino en mis ideales
silencio pronto en tus rencores,
olas que se llevan de una vez
tu recuerdo y mi añoranza. /
Soy dolor que duele a nada,
palabras mudas que te matan,
ironía mordaz en tus cautivas horas,
hojarasca soy, jamàs substancia. /
Tú penumbra, en tanto, yo sonata,
flores prontas en tu casa,
miedos todos, que te alcanzan. /
Nada es todo, fluye lejos el silencio,
anacrónico momento,
letras sueltas que perecen
se convierten en lamento. /
Soy quimeras y fracasos,
ilusiones de otros brazos,
la soberbia en tus ojazos
horizonte en el ocaso. /


Autor: Benjamìn Torres Uballe; prohibida la reproducciòn total o parcial a travès de cualquier medio con fines de lucro, sin la autorizaciòn por escrito del autor.

LA CULPA ES DE DIOS

Cuento.

Sí, la culpa definitivamente la tiene Dios; cada primavera es exactamente lo mismo, vivo en un gravísimo dilema acerca de mi statu quo, y la terrible batalla que libran mis sólidos principios morales y las obscuras, y aún más determinantes fuerzas del mal con que me empacaron cuando vine a este mundo, ¿cómo a qué me refiero? , pero si está clarísimo.

Las veo más felices, radiantes, hermosas, voluptuosas, exuberantes, con su capacidad de libido al límite; ellas lo saben, y además saben también que yo lo sé, luego entonces, se dejan mirar, admirar, desear, amar; con ese rubor en sus mejillas de tal coquetería que no hay defensa alguna contra esa arma letal , ¿cómo a quiènes describo? ¡Carajo! Pues a quiénes va a ser; a las MUJERES, A LAS MUJERES SEÑOR.

Caminan obscenamente delicadas, superlativamente esplendorosas, con esos vestidos ligeros, cortos, de lino o algodón, en los que afortunadamente puede uno admirar esas piernas de concurso, torneadas, firmes, bronceadas con el sol de Abril. Otras, las más, con esos jeans pegados como segunda piel, y que idiotizan festivamente la comuna de mis inquietas hormonas.

Literalmente me encantan, cuando las veo caminando por la Av. Madero en ramillete multicolor, de todas edades; rubias, morenas, altas, bajitas, mexicanas, extranjeras; pero mi razón deja de funcionar si una españolita muy seria con ojos color miel, llamada Begonia me pregunta cómo llegar al Zócalo, o una "gabacha" en un shorcito de mezclilla, y con tremendas piernas, me dice ¿may you help me?, soy anti yanqui a ultranza, no imbécil, así que me olvido de ello, y claro que no sólo la ayudo, sino la llevo hasta el templo mayor, y ahí, si me lo pide ¡hasta me caso con ella!

Verlas con sus lentes de sol, de plano es espectáculo aparte, es una pasarela que subyuga, y que no se ve en París, Milán o Londres, aquí es espectáculo generosamente gratis, lucen todas las marcas inimaginadas: Prada, Dolce&Gabbana, Armani, Cartier, Ray-Ban, Chanel, Dior, Serengeti; en eso me deleito hasta el éxtasis, y es que digo verdad plena, todas son pecadoramente bellas.

Y qué decir de las mujeres excelsas de mis afectos; la que está físicamente a mil Kms. de distancia, simplemente embellece a cada instante de la primavera, y no me canso de admirarla y amarla hasta la idiotez total, ella es punto y aparte; mi ex, hace tiempo que me tiene absorbido el seso por completo con su despampanante belleza, amor, talento, y ultimamente con sus muy intensas "fajadas"; ¡ah! y de la que hace tiempo me hechiza con sus ojazos negros, hoyuelos en las mejillas y 1.68 de altura.

¿Sí o no tiene la culpa Dios de todos mis desvaríos primaverales? ¿De todas mis demencias entre el 21 de marzo y el 20 de Junio? ¿De mi estado de éxtasis y anencefalia temporal? , claro que sí, y basta una sola razón para culparlo...¿Para què las hizo tan bellas y les regaló además la primavera?




Autor: Benjamìn Torres Uballe; prohibida la reproducciòn total o parcial a travès de cualquier medio, con fines de lucro, sin la autorizaciòn por escrito del autor.

ANDARES

Cuando me haya alcanzado ya
la indolora luz en la implacable tarde,
cuánto deseara no ver en mí sombras que me ataren,
y volar libre al horizonte, volar al fin, a los ojos de mi madre. /

Si me he marchado ya,

quedarán ahí, de súbito olvidados,
girones de mis días, andares del pasado.
Habré pagado sí, quizás, mis deudas de contado,
unas a la vez, el resto con enfado. /

No habré postergado más encuentros indeseados,
no habrá necesidad si acaso me he marchado.
Nada llevaré, nada necesito;

bastarán por última vez
los poemas que yo habré escrito. /

Cierto que ya, cuando el sol me haya llorado,
dejen de doler los pasos cotidianos,
todo, sí, lo sé, cuando ya me haya marchado...



Autor: Benjamín Torres Uballe; prohibida la reproducción total o parcial a través de cualquier medio con fines de lucro sin la autorización por escrito del autor.